¿Qué es el feminismo interseccional?
El feminismo interseccional es un término acuñado por Kimberlé Crenshaw en 1989. Se refiere a las intersecciones entre identidad y opresión, y a cómo esas intersecciones afectan de manera distinta a las personas según sus identidades. Los tres componentes principales del feminismo interseccional son:
Interseccionalidad: la idea de que experimentamos la opresión de formas diferentes según nuestras identidades (raza, clase, género, etc.).
Sistemas que se cruzan: las formas en que instituciones como el capitalismo se refuerzan mutuamente para trabajar juntas y oprimir a ciertos grupos de personas mientras privilegian a otros (por ejemplo, cómo el capitalismo se sostiene en el racismo).
Políticas de identidad: categorías identitarias como la raza, la clase o el género no son solo rasgos personales, sino también sociales, que determinan cómo te trata la sociedad en general.
Interseccionalidad e identidad
La interseccionalidad es la idea de que las distintas identidades de una persona se cruzan para crear una experiencia única de opresión. El término fue acuñado por la jurista Kimberlé Crenshaw, que lo utilizó para describir cómo la raza y el género suelen ser inseparables en nuestra sociedad. Por ejemplo, una mujer negra puede experimentar tanto racismo como sexismo o misoginia; ninguna de estas experiencias se entendería plenamente sin la otra.
Es importante reconocer que la interseccionalidad no trata solo de la identidad, sino también de cómo esas identidades afectan de manera distinta a las personas según otras características (como la clase). Además, nos ayuda a entender cómo funciona la opresión en diferentes ámbitos: por ejemplo, si queremos igualdad entre hombres y mujeres pero no abordamos en absoluto las cuestiones raciales, estamos ignorando una parte fundamental de lo que conforma la desigualdad hoy en día.
Sistemas de opresión
La interseccionalidad es la idea de que la opresión puede ser múltiple y entrecruzada. La opresión es un sistema de poder que privilegia a algunas personas sobre otras en función de su identidad, incluyendo la identidad y expresión de género, la raza/etnia, la orientación sexual, la capacidad y la clase social. Por ejemplo: una mujer que además es una persona racializada puede experimentar la opresión de manera diferente a una mujer blanca, porque tiene una identidad adicional que también está marginada.
Una forma habitual de pensar la interseccionalidad es mediante la metáfora de los semáforos: el rojo representa peligro o daño; el amarillo representa precaución; el verde significa que se puede avanzar con seguridad (o “seguir”, si no te gustan las metáforas). En esta metáfora, cada luz representa un aspecto de la identidad de alguien (un grupo al que pertenece) y, al mismo tiempo, cómo esos aspectos interactúan entre sí cuando se juntan como parte de su yo completo. Por ejemplo: si eres negra y mujer, tu experiencia probablemente será distinta a la de alguien que solo sea negra o solo mujer, porque esas dos identidades interactúan entre sí para coexistir simultáneamente en la experiencia vital de una misma persona.
Feminismo interseccional y activismo
El feminismo interseccional es un movimiento que busca abordar las formas en que distintas opresiones se cruzan entre sí, como el racismo y el sexismo. El feminismo interseccional reconoce que la opresión puede adoptar muchas formas y a menudo manifestarse de maneras inesperadas. Por ejemplo, una mujer que además es una persona racializada puede experimentar el sexismo de forma diferente a una mujer blanca; del mismo modo, un hombre cisgénero vivirá la misoginia de manera distinta a una persona intersexual o a un hombre trans (y viceversa).
La interseccionalidad fue introducida por primera vez por Kimberlé Crenshaw en 1989 como parte de su trabajo sobre leyes antidiscriminatorias en la Facultad de Derecho de UCLA.[1] Ella la definió como “el estudio de cómo diferentes experiencias de raza, clase, género y sexualidad interactúan entre sí”.[2] Desde entonces, académicas y académicos han ampliado esta definición explorando cómo otras identidades (como la discapacidad) interactúan con estas categorías para crear formas específicas de opresión.[3]
Feminismo interseccional y educación
El feminismo interseccional es un movimiento que busca abordar las intersecciones entre opresión y privilegio, especialmente en relación con el género, la raza, la clase y la sexualidad. La interseccionalidad es la idea de que las distintas formas de opresión están conectadas y no pueden analizarse por separado. Por ejemplo: si eres una mujer que además es una persona racializada, tu experiencia como persona racializada será distinta a la de alguien que no es mujer; esta diferencia no puede separarse de tu experiencia como mujer, porque ambas identidades se cruzan de múltiples maneras.
Para entender realmente el feminismo interseccional, primero debemos comprender qué significa que algo o alguien sea “interseccional”. Este término se refiere específicamente “a cómo diversas categorías sociales como raza/etnia, nacionalidad, género, orientación sexual, etcétera interactúan en múltiples niveles dentro de la sociedad”. En otras palabras, cuando decimos que algo es “interseccional”, queremos decir que hay muchos aspectos diferentes en juego al considerar la identidad de una persona, y que estos factores pueden generar desafíos adicionales según la forma en que se cruzan entre sí.
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